Marquee Club: La cuna del rock británico y el corazón mas palpitante de Londres
Ubicado originalmente en Oxford Street y más tarde en el número 90 de Wardour Street, este club fue el trampolín definitivo para las bandas que conquistaron el mundo durante la "Invasión Británica".

Ubicado originalmente en Oxford Street y más tarde en el número 90 de Wardour Street, este club fue el trampolín definitivo para las bandas que conquistaron el mundo durante la "Invasión Británica".
El nacimiento de la psicodelia y el debut de los Rolling Stones
Inaugurado en 1958 como un club de jazz, el Marquee no tardó en rendirse a la energía del blues y el rock. Fue el 12 de julio de 1962 cuando una joven banda llamada The Rolling Stones dio su primer concierto oficial bajo ese nombre en este escenario, cobrando apenas unas pocas libras. Desde ese momento, el club se convirtió en el epicentro de la escena mod y psicodélica de Londres, acogiendo las residencias de The Who, que popularizaron aquí su destructivo directo, y lanzando a la fama a un virtuoso Jimi Hendrix que dejó boquiabierta a la capital británica.
El refugio del Prog-Rock y la explosión del Punk
Durante los años 70, el Marquee fue el escenario donde el virtuosismo y la rebeldía se dieron la mano. Bandas de rock progresivo como Genesis, Yes o Jethro Tull pulieron sus complejas composiciones en sus tablas, pero fue a mediados de la década cuando el club volvió a mutar para recibir el caos. Los Sex Pistols, The Clash y The Jam tomaron el relevo, convirtiendo el local en un hervidero de sudor y cuero donde nació la estética punk. Nadie era nadie en la escena londinense si no era capaz de llenar el asfixiante sótano del Marquee bajo la atenta mirada de los cazatalentos de las grandes discográficas.
La era del Heavy Metal y el cierre de una institución
En los años 80, el club se convirtió en el cuartel general de la New Wave of British Heavy Metal (NWOBHM). Unos primerizos Iron Maiden establecieron allí su dominio, mientras que bandas como Def Leppard o incluso los americanos Metallica y Guns N' Roses (en su debut europeo) buscaban el sello de aprobación del club. Aunque el local original cerró en 1988 y pasó por varias ubicaciones posteriores, su legado como el "templo de la música en vivo" permanece intacto. Hoy, su nombre evoca una época dorada donde el talento se medía a ras de suelo y a escasos centímetros de un público entregado a la distorsión.





