concierto

Actualizado hace 1 mes
Abril, la joven artista de Benissa, se ha erigido como una de las arquitectas sonoras más fascinantes de la nueva vanguardia valenciana. Su propuesta no es solo música, sino un puente tendido entre la tradición más pura y la pulsión electrónica contemporánea. Con una paleta de influencias que danza entre el minimalismo de Billie Eilish y la experimentación de Sandra Monfort o Maria Arnal, Abril ha logrado lo que pocos: que lo acústico y lo digital convivan sin costuras. Su voz, que hereda la delicadeza de Sílvia Pérez Cruz y la frescura jazzística de Rita Payés, se ha convertido en un refugio de honestidad lírica que conecta de forma casi visceral con una audiencia joven que busca profundidad en tiempos de algoritmos.
Tras el impacto de su primer álbum, que la llevó a recorrer más de cuarenta escenarios entre el País Valenciano y Cataluña, Abril ya no es solo una "promesa", sino una realidad consolidada. Sus colaboraciones con gigantes de la escena como ZOO, La Fúmiga, Figa Flawas o L'Arrel no solo avalan su versatilidad, sino que confirman que su sensibilidad encaja tanto en la energía de un festival multitudinario como en la intimidad de un teatro. En este marzo de 2026, Abril se encuentra en un momento de madurez creativa, siendo la voz que mejor sintetiza la nueva identidad musical mediterránea: auténtica, electrónica y profundamente emotiva.